Qué hacemos

Nuestro fin primordial es adorar a Cristo Eucaristía en las horas de la noche.
El acto en sí de adoración se denomina vigilia.
Existen tres tipos de vigilias.

Vigilias Ordinarias

Cada grupo de nuestro movimiento se llama Turno y, representando a la Iglesia entera y a toda la humanidad, se reúne unas horas de la noche, una vez al mes, en un acto que se llama Vigilia. Cada Turno tiene asignado un día al mes en el que realiza su Vigilia. Es lo que llamamos vigilias ordinarias. Las Vigilias Ordinarias suelen seguir un esquema común. La Vigilia de Adoración Nocturna es esencialmente una Vigilia de oración y de adoración centrada en la Eucaristía, en nombre de toda la Iglesia.
Nunca podrá faltar en nuestras Vigilias:
a) La oración litúrgica comunitaria que nos vincula a la Iglesia.
b) La oración personal en silencio, centrada en la contemplación eucarística.
Es importante tener esto presente cuando haya necesidad de suprimir algunos elementos por falta de tiempo.

Vigilias Extraordinarias

Aparte de las Vigilias ordinarias, que cada Turno celebra una vez al mes, la Adoración Nocturna, dada su característica de fomentar la piedad eucarística y ser testimonio y llamada a la oración, celebra tradicionalmente algunas Vigilias Extraordinarias en las que se reunen todos los adoradores de la Sección y están abiertas a toda la Comunidad Eclesial.

Son vigilias extraordinarias:
La Vigilia de Jueves Santo.
Se conmemora la institución de la Eucaristía, anticipo profético de la Pasión salvadora de Cristo. A partir de la Misa de la Cena del Señor -inicio del Triduo Pascual- el Santísimo queda expuesto a la veneración de los fieles hasta la media noche del viernes. Sería de desear que los adoradores pasaran toda la noche en oración. La estructura de esta noche debe adaptarse a las características de la comunidad reunida para orar.

La Vigilia del Corpus Christi.
"La Iglesia hace la Eucaristía" y "la Eucaristía constituye la Iglesia" (Redemptor Hominis, nº 20). La Vigilia del Corpus debe ser una afirmación de fe eucarística y de comunión eclesial. Procuremos que, al menos, en su primera parte, sea abierta a toda la comunidad local y, si es posible, en las ciudades cabeza de Diócesis, darle el caracter oficial de Vigilia Diocesana celebrándola solemnemente en la Catedral con asistencia personal o delegada del Señor Obispo. En esta vigilia, además, es tradicional imponer la insignia a los adoradores y adoradoras incorporados durante el año y a los veteranos y veteranos constantes.

La Vigilia de Difuntos.
Suele celebrarse la noche del 1 al 2 de noviembre para rezar por los adoradores fallecidos durante el año. Es una vigilia abierta a todos, a la que se invita especialmente a los familiares de los difuntos. Tradicionalmente comienza con el rezo del Santo Rosario. A continuación, Santa Misa. Exposición del Santísimo y rezo comunitario del Oficio de Lectura. No se prolonga toda la noche, sino que acaba después de la Oración comunitaria de las Horas. Es una oportunidad para, además de rezar por nuestros difuntos, reflexionar individualmente sobre la muerte en los múltiples aspectos de esta realidad humana.

Vigilias Especiales

Las Vigilias especiales son:

La Vigilia de Espigas.
Es una vigilia muy tradicional en la Adoración Nocturna. en su origen era una vigilia para dar gracias a Dios por las mieses prontas para la siega y, al mismo tiempo, para dar a conocer y propagar la Obra. Al evolucionar la sociedad, el sentido de dar las gracias a Dios por los frutos de la tierra se amplía y concreta en dar las gracias s Dios por los logros del trabajo humano, poniendo este trabajo nuestro en sus manos para que Él lo transforme en fruto de redención. Por su intencionalidad de dar a conocer la Obra, es esencialmente una vigilia abierta a todos, y su contenido el de una vigilia ordinaria de la Adoración Nocturna: Vísperas, Eucaristía, Turnos de Vela, Laudes. Después de Laudes se hace una procesión con el Santísimo fuera del templo para bendecir los campos. Bendición que intencionalmente se extiende a todos los frutos de la tierra, de los mares, fábricas y talleres, donde todos estos dones de Dios se elaboran para nuestro servicio y bien. La vigilia es además típicamente comunicativa, festiva, humana y popular.
El acabar ya de madrugada, invita también a concluir -dentro de las posibilidades del lugar- con un alegre desayuno informal. Es tradición en nuestra diócesis que cada año se celebra esta vigilia en una sección distinta de la diócesis.


La Vigilia de Inauguración de Sección.
La idea que ha de predominar en esta vigilia es la alegre satisfacción por la incorporación de nuevos miembros a la comunidad de adoradores nocturnos. Es la gran familia que fructifica, crece y se desarrolla con cada nueva sección. Para esta vigilia se sigue el oficio del Cuerpo y la Sangre de Crsito, y, en el momento oportuno, se celebran los ritos especiales de recepción de adoradores, bendición de insignias y bendición de bandera.

La Vigilia Mariana.
Es frecuente y laudable que la Adoración Nocturna celebre Vigilias especiales en honor de algún misterio de la Virgen Nuestra Señora, o con motivo de peregrinaciones a sus Santuarios. Dada la diversidad de festividades de la Virgen y la variedad de advocaciones, resulta difícil estructurar una vigilia especial valedera para todos los casos. Se deja a la iniciativa y responsabilidad de la Dirección Espiritual de cada lugar su confección, atendiendo al espíritu de la liturgia y alas características propias de la Adoración Nocturna. Tradicionalmente la Adoración Nocturna de Málaga peregrina al Santuario de Nª Sª de la Victoria la noche del 30 de abril, inaugurando así las tradicionales peregrinaciones que en mayo, mes dedicado a María, se realizan a dicho Santuario.

Ejercicio fin de año.
La Vigilia Especial de jóvenes.